Como la C, D, E, H, B3, B6 y B12 son esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo, ya que fortalecen el sistema inmunológico, favorecen el metabolismo, el desarrollo cerebral, la función nerviosa y la formación de tejidos, colágeno, glóbulos rojos y ADN. Además, contribuyen a la salud de la piel, la sangre, el corazón, los músculos y los vasos sanguíneos.